¿Sigues adolorido por tu último entrenamiento y no sabes si tomar un descanso o seguir adelante?

¿Sigues adolorido por tu último entrenamiento y no sabes si tomar un descanso o seguir adelante?

Si comenzaste a ejercitar tu cuerpo con un entrenamiento de resistencia, pero ahora tus músculos están rígidos y te duelen incluso al caminar, ¿deberías darle a tu cuerpo un respiro o soportar el dolor y seguir adelante, forzando a tu cuerpo a adaptarse a tu nueva rutina de ejercicios?

No hay una respuesta sencilla a esta pregunta porque depende de la intensidad y duración del dolor.

¿Qué tan grave es el dolor?

Hay dos tipos principales de dolor muscular asociado con el entrenamiento de resistencia intenso: Dolor muscular de inicio retardado (DOMS por sus siglas en ingles) y rabdomiólisis.

DOMS – el dolor molesto

El DOMS es causado por desgarros microscópicos en las fibras musculares. Aunque eso suena mal, en realidad es parte del proceso de desarrollo muscular. La cantidad de daño varía dependiendo de la intensidad, duración y tipo de ejercicio.

El dolor comienza tan pronto como 12 horas después de un entrenamiento intenso y puede durar varios días. Sin embargo, el peor dolor ocurre alrededor de 48 horas después de la sesión de ejercicio. Tu cuerpo se aclimata en unos pocos días y el dolor desaparece.

 

DOMS - el dolor molesto

 

Rabdomiólisis – el dolor peligroso

El segundo y más grave tipo de dolor muscular se llama rabdomiólisis. Ocurre cuando una lesión muscular directa o indirecta causa la muerte de las fibras musculares, liberando sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo. Esto puede llevar a que se presente insuficiencia renal si los riñones son incapaces de eliminar estos desechos del cuerpo.

La rabdomiólisis puede ocurrirle a cualquiera, desde principiantes hasta profesionales. Sus síntomas son dolor muscular, debilidad, problemas al orinar, orina de color marrón o rojo oscuro, latidos irregulares, mareos, confusión y vómitos. Si experimenta estos síntomas después de un entrenamiento particularmente duro, acuda a la sala de emergencias inmediatamente.

En resumen, si sólo experimenta un leve dolor que hace que subir las escaleras sea incómodo, o cuando estira los brazos o las piernas de cierta manera, está perfectamente bien continuar con sus entrenamientos. De hecho, es probable que el dolor disminuya significativamente después de que hayas estado haciendo ejercicio por unos cuantos minutos y tus músculos estén calientes y llenos de sangre. Sin embargo, no te esfuerces tanto como el día anterior.

Si el dolor es lo suficientemente fuerte como para pensar que puede haber sufrido un esguince, tómese un día libre. Sin embargo, tenga en cuenta que un día puede convertirse fácilmente en un par de días o semanas. Regrese a sus entrenamientos tan pronto como el dolor alcance niveles manejables.

Rabdomiólisis - el dolor peligroso

¿Cuánto tiempo has estado adolorido?

Aparte de la intensidad del dolor, también debes considerar la duración.

El DOMS debe desaparecer en un plazo de 3 a 7 días sin ningún tipo de terapia. Si el dolor dura más tiempo que esto y el rendimiento de tu entrenamiento disminuye notablemente, tu cuerpo puede estar tratando de decirte que es hora de descansar.

Toma uno o dos días libres y aumenta tu consumo de proteínas para acelerar la recuperación muscular. Alternativamente, puedes cambiar el entrenamiento para darle tiempo a los músculos para que sanen. Si has trabajado demasiado tus abdominales y brazos, dales un descanso y concéntrate en tus piernas para un par de entrenamientos – pero recuerda dar a tus piernas al menos un día libre entre entrenamientos ya que nunca debes trabajar el mismo grupo muscular dos días seguidos (la excepción a esta regla podría ser los abdominales; buscar consejo de tu entrenador personal).

El dolor muscular de inicio retardado le sucede a todo el mundo; la mayoría de las veces puedes superar el dolor y la incomodidad. Sin embargo, si el dolor es demasiado intenso o dura más de una semana, toma un descanso y buscar atención médica.

Recuerda siempre que un objeto en movimiento permanece en movimiento, y un objeto en reposo tiende a permanecer en reposo.

¡Fuimos construidos para movernos! Por lo tanto, haz lo que tengas que hacer para estar saludable, y no dejes que el dolor te mantenga al margen indefinidamente (a menos que sea una lesión) porque tu cuerpo comenzará a deteriorarse.