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¿Qué es la flexibilidad?

Hombre estirando

La flexibilidad se describe comúnmente como el rango de movimiento, o movimiento, alrededor de una articulación o conjunto de articulaciones en particular. Hasta dónde podemos llegar, doblarnos y girar.

Fitness y flexibilidad

La aptitud física de un individuo depende de una gran cantidad de componentes: flexibilidad, fuerza, potencia, velocidad, resistencia, equilibrio, coordinación, agilidad y habilidad.

Si bien los deportes en particular requieren diferentes niveles de cada componente de aptitud física, es esencial planificar un ejercicio regular o un programa de entrenamiento que cubra todos los componentes de la aptitud física.

Algunas personas parecen ser naturalmente fuertes o flexibles, sería un desperdicio que una persona así ignorara por completo los otros componentes de la aptitud física. Y solo porque un individuo muestre buena flexibilidad en una articulación o grupo muscular no significa que todo su cuerpo sea flexible. Por lo tanto, la flexibilidad debe considerarse específica de una articulación o grupo muscular en particular.

Los peligros y limitaciones de tener mala flexibilidad.

Los músculos tensos y rígidos limitan nuestro rango normal de movimiento. En algunos casos, la falta de flexibilidad puede ser un factor importante que contribuye al dolor muscular y articular.

En casos extremos, la falta de flexibilidad puede dificultar movimientos cotidianos como el agacharse o poder ver por encima de nuestro hombro.


Los músculos tensos y rígidos interfieren con la acción muscular adecuada, si no pueden contraerse y relajarse de manera eficiente, esto dará como resultado una disminución del rendimiento y una falta de control del movimiento muscular.También pueden llegar a causar una pérdida dramática de fuerza y potencia durante la actividad física.

En un porcentaje muy pequeño de casos, los músculos rígidos pueden incluso restringir la circulación sanguínea. Una buena circulación sanguínea es de vital importancia para ayudar a que los músculos reciban cantidades adecuadas de oxígeno y nutrientes. La mala circulación puede resultar en un aumento de la fatiga muscular y, en última instancia,  afectar la capacidad  de los músculos para recuperarse del ejercicio intenso.

¿Qué factores restringen la flexibilidad?

El sistema muscular debe ser flexible para lograr el máximo rendimiento y el estiramiento es la forma mas efectiva de desarrollar y retener músculos y tendones flexibles. Sin embargo, una serie de otros factores también contribuyen a una disminución de la flexibilidad.

Mujer estirando
La flexibilidad se puede restringir por factores internos y externos:

Los factores internos, como los huesos, los ligamentos, la masa muscular, la longitud muscular, los tendones y la piel, restringen la cantidad de movimiento en cualquier articulación en particular. Como ejemplo, la pierna humana no puede inclinarse hacia adelante más allá de una posición recta debido a la estructura de los huesos y los ligamentos que forman la articulación de la rodilla.

Factores externos como la edad, sexo, temperatura, utilizar ropa ajustada y por supuesto cualquier lesión o discapacidad también tendrán un efecto negativo sobre nuestra flexibilidad.

La flexibilidad y el proceso de envejecimiento.

No es ningún secreto que con cada año que pasa, los músculos y las articulaciones parecen volverse más rígidos y tensos. Esto es parte del proceso de envejecimiento y es causado por una combinación de degeneración física e inactividad. Aunque no podemos evitar envejecer, esto no significa que renunciemos a tratar de mejorar nuestra flexibilidad.

La flexibilidad y el proceso de envejecimiento
La edad no debe ser una barrera para un estilo de vida activo y en forma, pero se deben tomar ciertas precauciones a medida que envejecemos. Los participantes solo necesitan trabajar en ello por más tiempo, ser un poco más pacientes y mucho más cuidadosos.

Beneficios del colágeno

Cabe mencionar que aproximadamente el 30 por ciento de las proteínas del cuerpo son colágeno, molécula que se encuentra en la piel, el cartílago y los tejidos conectivos. A medida que envejecemos la producción de colágeno va reduciéndose y eso tiene consecuencias en nuestro organismo, por este motivo los expertos recomiendan incluirlo en la dieta.

De hecho, Ingrid Möller, del Instituto Poal de Reumatología en Barcelona, destaca que en numerosos estudios científicos in vitro e in vivo se ha comprobado que la ingesta de colágeno estimula la síntesis de colágeno tipo II, proteoglicanos y ácido hialurónico, lo que se traduce en que ayuda a incrementar la densidad mineral ósea.

La experta indica que la administración de colágeno también manteniene la flexibilidad y lubricación de las articulaciones y favorece la óptima conservación del cartílago. “Diversos estudios clínicos demuestran que incorporar a la dieta el consumo de colágeno ayuda a reducir el dolor articular y a mejorar la funcionalidad de las articulaciones en pacientes con artrosis”, añade Möller.

“Hay que seguir siempre la recomendación de su médico y buscar aquel colágeno que tenga ingredientes eficaces y científicamente probados. Con frecuencia se hallan combinados con otros productos que pueden contribuir a enriquecer el colágeno como el ácido hialurónico y los mucopolisacáridos”

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